Entrevista sobre Nini en El periódico de Alba joven, por Mª Rosario Usieto Gracia

Publicado en junio 30, 1998 | 0 comentarios

¿A qué se debe tu interés por la literatura juvenil, por el lector infantil o adolescente?

A mi interés por el ser humano. Que el alma se divida en etapas: niño, adolescente, adulto…. me parece una cuestión de falsa terminología. Creo que en cada niño  hay un hombre, aunque él aún no lo sepa, y en cada hombre un niño, aunque ya lo haya olvidado. Es con ese niño-hombre a la vez que hombre-niño  con el que trato de comunicarme.

Mi interés se centra en una literatura dirigida a la persona entendida como algo abierto, sin catalogaciones previas de ésta como niño, adolescente, etc. Tampoco estoy inventando nada. Esta literatura existe desde siempre. El Mago de Oz o Alicia en el País de las Maravillas son maravillosos ejemplos de ella.

En Nini pareces haber querido recuperar elementos de la novela del XIX, de la novela folletinesca -niños huérfanos, asilos deshumanizados, submundo urbano-. ¿Por qué y con qué propósito?

Ha sido una elección inconsciente. Tras la etapa que supuso el humanismo de la ilustración, el siglo XIX supone históricamente la renuncia definitiva del ser humano a mirar hacia su interior, ciegamente atraído -como una mariposa nocturna hacia un foco de luz- por las posibilidades que empezaba a ofrecerle su exterior: bienestar, satisfacción fisiológica, etc. Es por eso que la industria se desarrolla en el grado en que lo hace y se sientan las bases de lo que será después nuestro cientifista siglo XX. logo-angel-lozano
El escenario “decimonónico” de la novela se erige, así, en un escenario perfecto, pues Nini no es sino la narración de la lucha de un mundo interior (el de Axel) contra el mundo exterior que lo rodea (simbolizado por el orfanato y la ciudad, que no es sino una prolongación del orfanato). Es el escenario ideal para que una rebelión como la de Axel se produzca y a la vez el más difícil para que ésta pueda llegar a tener éxito.

Por otra parte, la novela de aventuras informa la peripecia de Axel por la ciudad y la búsqueda de que éste es objeto …

La vida misma es una aventura. Toda búsqueda, por esencia, es una aventura, y la de Axel – al encontrarse inmerso en un medio tan terriblemente hostil- tiene que serlo aún más. Luego viene la utilización, por razones técnicas, de elementos procedentes de géneros específicos, como el de aventuras propiamente dicho, el thriller, la novela sicológica o de iniciación, etc.) a fin de dar a la narración y a la historia el interés necesario.

La pretensión de entretener al lector haciéndolo pasar un rato estupendo y dejarlo con ganas de más cuando el libro se acaba me parece compatible con cualquiera otra.

Fragmento Portada NiniLa acumulación de acontecimientos, el ritmo trepidante, el desarrollo en escenas (secuencias) paralelas, algunos personajes… relacionan a la novela con el cine y el cómic.

Ésta sí que fue una elección consciente. Trato de ser visual al máximo. El mundo de hoy es visual. Vivimos rodeados de imágenes, la información, la comunicación se transmite y se efectúa mediante imágenes. ¡Incluso la radio, si la escuchamos atentamente, vemos que  nos habla por medio de imágenes! Es un lenguaje que no debe resultar extraño al lector de hoy en día, por lo que espero que sirva para acercarlo a la novela en lugar de alejarlo de ella.

Aunque el posicionamiento del narrador en el relato es inequívoco, no abundan las valoraciones morales. ¿Es intencionada esta ausencia?

Totalmente. Detesto las valoraciones, y si son morales mucho más. El posicionamiento es otro tema. No sólo no lo eludo, sino que lo asumo conscientemente. Una de las razones que me mueven a escribir es el deseo de hacer público mi posicionamiento. Por otra parte, pretender huir de él me parece una falacia, ya que lo considero inevitable.
En Nini el narrador no narra, estrictamente hablando, sino que maneja una cámara. Pero una cámara muestra sólo lo que su portador quiere que muestre, ya que es él quien la dirige hacia un lugar o hacia otro, quien escoge mostrar un aspecto determinado de la realidad en cuanto “está enfocando” hacia allí y no hacia otro lado. Eso es ya un posicionamiento. Sin embargo, el narrador de Nini no es un narrador que decida, que elija. Al menos yo he intentado que carezca de control.

He procurado que parezca que no sólo los personajes son arrastrados, zarandeados de un lado para otro por el peso de los acontecimientos y la acción, sino que el propio narrador lo es. Al fin y al cabo así es como vamos todos por la vida, aparentemente arrastrados de un lado para otro, la mayoría de las veces contra nuestra propia voluntad. Y yo quiero que mis novelas se hundan en la vida.

En el libro parece latir la idea de un mundo inhóspito: la vida es dura dentro del orfanato y, mucho más, fuera de él (“Fuera, en cambio, no existían reglas, y la vida era siempre cuesta arriba”). Quizás por ello, la visión de la ciudad y de sus habitantes -la selección que de ellos se hace en la novela- resulta un tanto sesgada. ¿Por qué? ¿Has pretendido pintar la deformidad y la desdicha del mundo urbano de hoy?

Esta selección es conscientemente sesgada. Como escritor, como diseccionador de la realidad, tomo de ésta en cada momento lo que me interesa. Además es algo que todos hacemos.

Todos vivimos de acuerdo con visiones sesgadas de la realidad -cuya suma es nuestra concepción del mundo- e interiorizamos de ella aquellos aspectos que se corresponden con nuestras pautas de comportamiento. Y al mismo tiempo, tratamos de transformarla a través de esas pautas según la visión sesgada que tenemos de ella. Abarcar la totalidad es imposible.

Si yo tomo en Nini sólo el lado sórdido de la ciudad es para contraponerlo abiertamente a aquello que simboliza Axel. Es el mundo exterior del hombre concebido como un marco cerrado, agotado, simbolizado por la ciudad, contra su mundo interior, simbolizado por el espíritu libre e indómito de Axel. Pretendo que Axel desarrolle su lucha personal, su búsqueda interior -que no es sino la búsqueda exterior de su madre- en el peor de los escenarios posibles.Logo Alba

Por eso, aunque en esa lucha el vencedor sea Axel, su victoria no será total. Porque ese lado sórdido del mundo está siempre ahí. Del mismo modo en que nos ha precedido, nos sucederá cuando nos vayamos. Nos guste o no, es también obra nuestra.

¿Piensas seguir escribiendo novelas juveniles?

Pienso seguir escribiendo novelas humanas. Que sean más o menos juveniles me parece una cuestión de terminología.

(Mª Rosario Usieto Gracia – EL PERIÓDICO DE ALBA JOVEN: junio de 1998)

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